viernes, 23 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD

Estamos en los ultimos momentos del adviento, mañana nos nacerá de nuevo el Salvador, que Dios nazca en el corazón de cada Hombre.


Feliz Navidad
Miguel Angel de la Torre Vallejo

domingo, 2 de octubre de 2011

viernes, 9 de septiembre de 2011

Virgen de la Fuensanta


 Ayer 8 de septiembre, en la Iglesia universal se celebraba la fiesta de la Natividad de la Virgen María, es el cumpleaños de la Virgen nuestra madre, en Córdoba capital donde vivo, se celebra la Virgen de la Fuensanta, que a su vez es copatrona, junto con los santos Acisclo y Victoria.



Su barrio se engalana, para con las primeras luces del día acoger por sus calles la presencia de la imagen de la Virgen, aquella que se encontrara casi milagrosamente en las inmediaciones de su santuario actual, y que desde hacía 11 años no procesionaba por sus calles.





La fuente santa de la que ha brotado Cristo, quien da su vida por todos nosotros en la cruz; la fuente santa de la vida, esta que sólo se puede albergar en el interior del seno de una mujer, han pasado nueve meses desde su concepción y ahora nace la Virgen bendita.

Los niños se frotan los ojos para ver a su madre, los ancianos elevan su plegaria al cielo, los jóvenes se santiguan a su paso, al caminar nos introduce a la fuente de la vida, hacia el interior del santuario, donde Cristo se nos va a hacer presente en la Eucaristía.

Miguel Angel de la Torre Vallejo





 





        

domingo, 28 de agosto de 2011

Tras la JMJ de Madrid 2011

Han pasado unos días, desde la celebración de la misa de envío en cuatro vientos, y que marcaba el inicio  de la JMJ en cada uno de los jóvenes y no tan jóvenes allí presentes. El recinto de cuatro vientos se llenó y muchos se quedaron fuera, rompiendo todas las previsiones de la organización, al darse cita en Madrid de más de dos millones de jóvenes de todo el mundo.

     Numerosos medios de comunicación, intentaron en los días previos, desprestigiar el evento que se celebraría en Madrid, especialmente a quien lo presidiría los actos centrales de la Jornada, es decir al Papa Benedicto XVI. Pero en el aeropuerto en su discurso el día 18 de agosto nos lo enseñó a todos, "vengo a España como sucesor de Pedro, a animar en la fe a mis hermanos, para edificarlos en Jesucristo", vaya, no venía como jefe de Estado, ,sino como apóstol, que lo es, y no viene a enseñarnos lo apuesto y lo valiente que es el Papa, sino a mostrarnos a Jesucristo.

Todos los discursos que ha pronunciado en la Jornada, están centrados en Jesucristo, no en el Papa, hasta en eso este hombre es humilde, y continuamente ha estado agradeciendo a los jóvenes el haberse reunido en Madrid, para celebrar la Jornada Mundial. 

      "Seguid a Jesucristo, pero no por libre sino en la Iglesia, no ha parado de repetir, arraigaros en Cristo, sed firmes en Jesucristo", y a lo largo de todos los discursos nos ha ido presentando como hacer este seguimiento. Desde el servicio a los más pobres y necesitados, desde los que sufren persecución por su fe, desde los que en el dolor y el sufrimiento de la enfermedad muestran en rostro bello de la cruz de Jesucristo.

      El lunes podía escuchar en una tertulia radiofónica, como un contertulio, haciendo balance de la visita, decía haber echado en falta un compromiso más social de Benedicto XVI, y yo desde mi interior decía, pero dónde ha estado este...., pues yo que he vivido la JMJ no he parado de oír a Benedicto XVI alentándonos a los jóvenes hacia el compromiso social y la entrega por amor a los demás, a ejemplo de Jesucristo, que lo dio todo... por amor...

         Por este amor, tras la JMJ, muchos jóvenes visibilizaron lo que ha ocurrido en el corazón de muchos miles y millones de peregrinos, que están orando y meditando la Palabra de Dios, y la pregunta ¿qué quiere Dios de mí?, el  Camino Neocatecumenal en Cibeles, hablaba de casi 5000 chicos y 3500 chicas que se abrieron a una vocación consagrada, quizás tu estas leyendo esta colaboración te preguntarás ¿y yo, porqué no?, considero que la responsabilidad y la generosidad de estos jóvenes, hará que esa inquietud que Dios ha hecho brotar en su corazón, dará hermosos frutos de santidad y de consagración a Dios, en la vida religiosa, sacerdotal, o matrimonial, haciendo presente a Dios en cada instante de nuestra vida.

     En la tarde de cuatro vientos, el viento sopló fuerte, la lluvia hizo su aparición, calmando el calor que los miles de jóvenes habían pasado durante la jornada,  pero sin embargo , no calmó el calor del corazón, los dos millones allí congregados, en silencio y con las rodillas en la tierra  adoraron a Cristo, y escuchaban los que Dios tenía que decirles, el silencio que se hizo en cuatro vientos sobrecogía, alguien que no fuera cristiano, se preguntaría que habría ocurrido, pues todo  calló, Cristo nos hablaba a cada uno de nosotros, No estábamos solos, pues estábamos rodeados de quien pensaba como nosotros, pero Dios hablaba al corazón de cada uno, era el momento de la intimidad, de entablar el diálogo con el amigo, la confidencia secreta, de sanar las heridas de la vida, de la conversión del corazón.

     Sólo Cristo, por eso nos decía el Papa "no os avergonceis de Jesucristo", ahora es el tiempo de la misión, de ser los testigos de Cristo en nuestros ambientes, en el trabajo, en la familia, en el instituto, en las discotecas, con los amigos, lo que hemos vivido debemos llevarlo a la vida, y hacerlo presente a Cristo allí donde es necesario, en el sufrimiento, en el dolor, en la soledad de las personas de este primer mundo. Dios ha hecho este milagro en los corazones, y para los más agoreros, gracias Santo Padre, por arraigarnos y edificarnos en Cristo.



Miguel Ángel de la Torre Vallejo

http//marianistacordoba.blogspot.com

martes, 23 de agosto de 2011

Homilia en cuatro vientos JMJ Madrid 2011

Quiero reproducir la homilía pronunciada por Benedicto XVI en Madrid, con motivo de la misa de envio de la JMJ Madrid 2011, creo que releerla tranquilamente nos puede ayudar en nuestra vida cristiana.

VIAJE APOSTÓLICO A MADRID

CON OCASIÓN DE LA XXVI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD

18-21 DE AGOSTO DE 2011



SANTA MISA PARA LA XXVI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD



PALABRAS DEL SANTO PADRE

AL INICIO DE LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA



Aeropuerto Cuatro Vientos de Madrid

Domingo 21 de agosto de 2011







Queridos jóvenes:



He pensado mucho en vosotros en estas horas que no nos hemos visto. Espero que hayáis podido dormir un poco, a pesar de las inclemencias del tiempo. Seguro que en esta madrugada habréis levantado los ojos al cielo más de una vez, y no sólo los ojos, también el corazón, y esto os habrá permitido rezar. Dios saca bienes de todo. Con esta confianza, y sabiendo que el Señor nunca nos abandona, comenzamos nuestra celebración eucarística llenos de entusiasmo y firmes en la fe.



* * *



HOMILÍA





Queridos jóvenes:



Con la celebración de la Eucaristía llegamos al momento culminante de esta Jornada Mundial de la Juventud. Al veros aquí, venidos en gran número de todas partes, mi corazón se llena de gozo pensando en el afecto especial con el que Jesús os mira. Sí, el Señor os quiere y os llama amigos suyos (cf. Jn 15,15). Él viene a vuestro encuentro y desea acompañaros en vuestro camino, para abriros las puertas de una vida plena, y haceros partícipes de su relación íntima con el Padre. Nosotros, por nuestra parte, conscientes de la grandeza de su amor, deseamos corresponder con toda generosidad a esta muestra de predilección con el propósito de compartir también con los demás la alegría que hemos recibido. Ciertamente, son muchos en la actualidad los que se sienten atraídos por la figura de Cristo y desean conocerlo mejor. Perciben que Él es la respuesta a muchas de sus inquietudes personales. Pero, ¿quién es Él realmente? ¿Cómo es posible que alguien que ha vivido sobre la tierra hace tantos años tenga algo que ver conmigo hoy?



En el evangelio que hemos escuchado (cf. Mt 16, 13-20), vemos representados como dos modos distintos de conocer a Cristo. El primero consistiría en un conocimiento externo, caracterizado por la opinión corriente. A la pregunta de Jesús: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?», los discípulos responden: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas». Es decir, se considera a Cristo como un personaje religioso más de los ya conocidos. Después, dirigiéndose personalmente a los discípulos, Jesús les pregunta: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Pedro responde con lo que es la primera confesión de fe: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo». La fe va más allá de los simples datos empíricos o históricos, y es capaz de captar el misterio de la persona de Cristo en su profundidad.



Pero la fe no es fruto del esfuerzo humano, de su razón, sino que es un don de Dios: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos». Tiene su origen en la iniciativa de Dios, que nos desvela su intimidad y nos invita a participar de su misma vida divina. La fe no proporciona solo alguna información sobre la identidad de Cristo, sino que supone una relación personal con Él, la adhesión de toda la persona, con su inteligencia, voluntad y sentimientos, a la manifestación que Dios hace de sí mismo. Así, la pregunta de Jesús: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?», en el fondo está impulsando a los discípulos a tomar una decisión personal en relación a Él. Fe y seguimiento de Cristo están estrechamente relacionados. Y, puesto que supone seguir al Maestro, la fe tiene que consolidarse y crecer, hacerse más profunda y madura, a medida que se intensifica y fortalece la relación con Jesús, la intimidad con Él. También Pedro y los demás apóstoles tuvieron que avanzar por este camino, hasta que el encuentro con el Señor resucitado les abrió los ojos a una fe plena.



Queridos jóvenes, también hoy Cristo se dirige a vosotros con la misma pregunta que hizo a los apóstoles: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Respondedle con generosidad y valentía, como corresponde a un corazón joven como el vuestro. Decidle: Jesús, yo sé que Tú eres el Hijo de Dios que has dado tu vida por mí. Quiero seguirte con fidelidad y dejarme guiar por tu palabra. Tú me conoces y me amas. Yo me fío de ti y pongo mi vida entera en tus manos. Quiero que seas la fuerza que me sostenga, la alegría que nunca me abandone.



En su respuesta a la confesión de Pedro, Jesús habla de la Iglesia: «Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia». ¿Qué significa esto? Jesús construye la Iglesia sobre la roca de la fe de Pedro, que confiesa la divinidad de Cristo. Sí, la Iglesia no es una simple institución humana, como otra cualquiera, sino que está estrechamente unida a Dios. El mismo Cristo se refiere a ella como «su» Iglesia. No se puede separar a Cristo de la Iglesia, como no se puede separar la cabeza del cuerpo (cf. 1Co 12,12). La Iglesia no vive de sí misma, sino del Señor. Él está presente en medio de ella, y le da vida, alimento y fortaleza.



Queridos jóvenes, permitidme que, como Sucesor de Pedro, os invite a fortalecer esta fe que se nos ha transmitido desde los Apóstoles, a poner a Cristo, el Hijo de Dios, en el centro de vuestra vida. Pero permitidme también que os recuerde que seguir a Jesús en la fe es caminar con Él en la comunión de la Iglesia. No se puede seguir a Jesús en solitario. Quien cede a la tentación de ir «por su cuenta» o de vivir la fe según la mentalidad individualista, que predomina en la sociedad, corre el riesgo de no encontrar nunca a Jesucristo, o de acabar siguiendo una imagen falsa de Él.



Tener fe es apoyarse en la fe de tus hermanos, y que tu fe sirva igualmente de apoyo para la de otros. Os pido, queridos amigos, que améis a la Iglesia, que os ha engendrado en la fe, que os ha ayudado a conocer mejor a Cristo, que os ha hecho descubrir la belleza de su amor. Para el crecimiento de vuestra amistad con Cristo es fundamental reconocer la importancia de vuestra gozosa inserción en las parroquias, comunidades y movimientos, así como la participación en la Eucaristía de cada domingo, la recepción frecuente del sacramento del perdón, y el cultivo de la oración y meditación de la Palabra de Dios.



De esta amistad con Jesús nacerá también el impulso que lleva a dar testimonio de la fe en los más diversos ambientes, incluso allí donde hay rechazo o indiferencia. No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no os guardéis a Cristo para vosotros mismos. Comunicad a los demás la alegría de vuestra fe. El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios. Pienso que vuestra presencia aquí, jóvenes venidos de los cinco continentes, es una maravillosa prueba de la fecundidad del mandato de Cristo a la Iglesia: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación» (Mc 16,15). También a vosotros os incumbe la extraordinaria tarea de ser discípulos y misioneros de Cristo en otras tierras y países donde hay multitud de jóvenes que aspiran a cosas más grandes y, vislumbrando en sus corazones la posibilidad de valores más auténticos, no se dejan seducir por las falsas promesas de un estilo de vida sin Dios.

 

Queridos jóvenes, rezo por vosotros con todo el afecto de mi corazón. Os encomiendo a la Virgen María, para que ella os acompañe siempre con su intercesión maternal y os enseñe la fidelidad a la Palabra de Dios. Os pido también que recéis por el Papa, para que, como Sucesor de Pedro, pueda seguir confirmando a sus hermanos en la fe. Que todos en la Iglesia, pastores y fieles, nos acerquemos cada día más al Señor, para que crezcamos en santidad de vida y demos así un testimonio eficaz de que Jesucristo es verdaderamente el Hijo de Dios, el Salvador de todos los hombres y la fuente viva de su esperanza. Amén.

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/homilies/2011/documents/hf_ben-xvi_hom_20110821_xxvi-gmg-madrid_sp.html



En este acceso teneis todo el contenido del viaje a Madrid.
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/travels/2011/index_madrid_sp.htm

Miguel Angel de la Torre Vallejo

martes, 16 de agosto de 2011

El fontanar tras la vigilia

Dicen que una imagen vale mas que mil palabras, la foto que muestro es del césped del fontanar cuando los peregrinos estaban montándose en el autobús, sin pasar los servicios de limpieza, se nota que estos jóvenes son distintos, Santo Padre lo esperamos.

Lo prometo que he visto plazas en mi ciudad con 20 jóvenes de botellón y han dejado mas restos que estos 4000 jóvenes.
Miguel Angel de la Torre Vallejo

domingo, 14 de agosto de 2011

Eucaristia internacional en la Catedral de Córdoba DED

Inicio de la Eucaristía
Esta mañana he celebrado la Eucaristía en la catedral de Córdoba, con los peregrinos que han venido a nuestra ciudad, aunque el mayor número de ellos, de origen francés, su televisión pública retransmitía la misa en directo ( y eso que se dice que Francia es el país más laicista), pero , mira que he asistido a celebraciones  en nuestra querida catedral de la Asunción ,pero el silencio, la oración, el recogimiento con el que las miles de personas allí congregadas, han rezado, han cantado y han venerado a quien es el centro de nuestra vida, CRISTO.

Los jóvenes de anuncio, han llevado la guia de la celebración, y la presencia de nuestro querido obispo D Demetrio, acompañados por sus hermanos en el episcopado, de Francia, de Irak, etc, junto con los sacerdotes y diáconos, y los miles de jóvenes,  nos han traído hasta la puerta de nuestros hogares la JMJ, la unión con el Santo Padre y que la Iglesia es universal, que otro mundo es posible  desde el Amor, desde la Oración, desde DIOS.







Joven voluntario de "Anuncio"






















Obispos concelebrantes







Miguel Ángel de la Torre Vallejo

viernes, 12 de agosto de 2011

Dias en la Diocesis JMJ Madrid 2011

Tras el parón de las vacaciones, de nuevo retomo este blog, y que mejor tema que la preparación de la JMJ Madrid 2011, que ya se está celebrando, y especialmente los días en la Diócesis.

El mes de julio nos ha traído mucho calor, calles solitarias en la hora de la siesta, pero a pesar del silencio, y de las temperaturas, ha habido lugares donde no se ha parado ni un sólo minuto; la Delegación de Juventud y el Obispado de Córdoba. Días maratonianos, de ajustes de horarios, de elaboración de las listas, de logística de eventos, de reparto de tareas, cuyo fruto se esta palpando ya en estos días.

Ya  han llegado los peregrinos que vienen a compartir su fe con nosotros, algunos incluso poniendo en peligro su vida por seguir a Cristo, nos sentimos una misma familia, porque todos hemos recibido el Bautismo que nos hace hijos del mismo Padre, Argentina, Irak, Francia, Italia, Corea, y un largo etcétera son los países de origen de los peregrinos, no hablamos igual, pero sentimos lo mismo, el corazón de Cristo, que nos hace hablar el lenguaje del Amor.

Arraigados y edificados en Cristo, Firmes en la Fe.

Miguel Ángel de la Torre Vallejo

miércoles, 15 de junio de 2011

martes, 14 de junio de 2011

Torrente de misericordia con la cruz de los jóvenes

 La cruz de los jóvenes y el Icono de la Virgen María, dejar nuestra Diócesis de Córdoba el pasado domingo, camino de la Diócesis de Barbastro-Monzón. Ha estado junto a nosotros seis días recorriendo la Diócesis de Córdoba, desde Almedinilla hasta Córdoba, pasando por las Vegas del Guadalquivir, la Campiña,  y La sierra. Han sido miles de kilómetros los recorridos en Córdoba, pero sobre todo, miles de manos y  oraciones de hombres y mujeres, de todos los rincones de la provincia, ha sido un recorrido, silencioso pero intenso, en oración y en misericordia de Dios.

Nuestro querido Obispo Demetrio Fernandez, ha estado todos estos días caminando con la cruz, y allá donde se ha detenido, ha tenido palabras de aliento y de ánimo espiritual para todos los jóvenes y no tan jóvenes que querían retener la imagén de la cruz junto a los cordobeses.

Ha visitado a los enfermos, a los presos, a los excluidos de la sociedad, al seminario mayor y menor , a congregaciones religiosas de vida activa y contemplativa, ha sido llevada por colegios, por niños, por cofrades de las Hermandades Y cofradías, ha sido tocada y adorada por todos aquellos que han querido acercarse a la cruz y el icono.

Seguro que la cruz, traerá miles de gracias espirituales a nuestra Diócesis Cordobesa, y la cruz que el Beato Juan Pablo II regaló a los jóvenes en el año 1984 después del Año Santo de la Redención, habrá ido derramando su gracia entre todos nosotros. Como decía nuestro Obispo en la despedida "Jóvenes os espero en Madrid 2011" a la que nos emplaza la cruz, allí nos encontraremos con ella y con toda la Iglesia universal con el Papa Benedicto XVI.

Del paso de la cruz me quedo con una frase que pronunció nuestro Obispo en la homilía de la vigilia de Pentecostés "A CRISTO SI, PERO EN LA IGLESIA".

Gracias a todos los que han hecho posible estos días:

A Nuestro Obispo Demetrio, Al vicario General  Francisco Jesús Orozco y los Vicarios Territoriales.
A la Delegación de Juventud con los sacerdotes Pablo Garzón y Antonio Navarro, y a los voluntarios.
A la Delegación de Medios de Comunicación, capitaneada por D José Juan Jimenez, por el trabajo desarrollado.
A todas las fuerzas de seguridad de los distintos municipios que han colaborado.
Y a todos aquellos que han abierto su corazón a la cruz.
Miguel Ángel de la Torre Vallejo

jueves, 9 de junio de 2011

LLegada de la Cruz de los Jovenes a Córdoba

En la Tarde del jueves 9 de junio de 2011, una multitud de cristianos hemos recibido en la capital cordobesa la cruz y el icono de los Jovenes, acompañados en todo momento por nuestro Obispo D. Demetrio y el Vicario General Fco Jesús Orozco, hemos caminado hasta cruzar el triunfo y acercarnos al entorno de la catedral, nuestro obispo, nos ha animado a todos a participar en los actos que hasta el domingo, se sucederan en la diocesis para acoger la cruz.

Como momentos importantes destacar que esta noche la cruz será adorada en Santa Ana Durante toda la noche, mañana en las salesas, y el sábado en el seminario, también el sábado por la noche a las 21:00 horas será la vigilia de Pentecostés en la catedral donde la cruz estará presente.

Animemosno, pues es una oportunidad única de adorar y rezar en la cruz que millones de personas ha tocado, y que fue regalada a los jóvenes hace 27 años, como nos recordaba nuestro obispo en el triunfo, por el beato Juan pablo II.


Miguel Angel de la Torre Vallejo
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lunes, 6 de junio de 2011

CRUZ E ICONO DE LOS JOVENES EN CORDOBA


Ya está aquí, ya la tenemos en nuestra diócesis de Córdoba, después de recorrer millones de kilómetros por los cinco continentes, tenemos entre nosotros la Cruz y el Icono que el beato Juan Pablo II regaló a los jóvenes , y a la Iglesia Universal. Con los bordes desgastados por la cantidad de manos que la han tocado, y por los millones de plegarias que ha escuchado, en todos los idiomas, en todos los lugares del mundo, y ahora la tenemos aquí entre nosotros, es una gracia de Dios que no podemos dejar escapar. Una de las mayores reliquias que tenemos de un santo como Juan Pablo II. Acercate, tocala, reza ante ella, tu también estás llamado a acogerla.

Va a recorrer la diócesis, no te quedes atrás. VEN Y VERÁS....

Puedes seguir los pasos de la cruz en:


Entrega de la cruz en Roma

Miguel Angel de la Torre Vallejo

sábado, 4 de junio de 2011

Musical Vocacional "Padre"

El Viernes 3 de junio a las 21:00 , el salón de actos del Colegio la Salle, se llenó para presenciar el musical Vocacional Padre, a cargo de los seminaristas menores del seminario de San Pelagio de Córdoba, que demostraron su buen hacer en el mundo de la canción y que hizieron disfrutar a todas las personas allí congregadas, de un espectáculo sencillo, pero muy entrañable y bien preparado, que nos hacen sentir a los cristianos cordobeses, en un primer momento que la Cruz y el Icono, y proximamente la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid.








Derrocharon arte, y cariño todos estos jóvenes, que con sus cantos nos ayudaron a rezar y a dar gracias por todos los sacerdotes.

Asistieron el seminario Mayor, con D. Pedro Cabello y D. Francisco de Borja.
Sacerdotes , Familiares y amigos de los seminaristas.
Un numeroso grupo del Movimiento de Cursillos de Cristiandad.
Profesores de los chicos del Colegio Trinidad-Sansueña.
Y muchas familias con sus hijos, seguro que Dios va escribiendo en el corazón de cada uno, su historia de amor.

Desde esta tribuna dar las gracias a todos los que han hecho posible este evento, a los formadores  del seminario menor ,D. Ángel Roldán y D, Fernando Lavirgen.
A D, Antonio Murillo y a la directora de la Escuela Superior de Arte Dramático Maria de los Angeles Moya.
Al Colegio La Salle, a Imprenta Luque.
A Los músicos, D. Tomás Pajuelo,  a D Antonio Navarro, y al "bajo" José Santiago.
Y a todos y cada uno de los que allí estuvimos.

Agradecemos al Seminario de San Pelagio este musical, gracias chicos por recordarnos la necesidad y la gracia de contar cada día, con más y santos sacerdotes, y esto es tarea de toda la Iglesia, y vosotros nos lo habeis recordado.

Teneis disponible la dirección web del seminario: http://www.seminariomenorcordoba.es/, allí encontrareis muchas noticias de interés, para que el seminario sea de cada uno de nosotros.









Miguel Angel de la Torre Vallejo

jueves, 12 de mayo de 2011

Terremoto de Lorca

Acabo de llegar a casa, tras la celebración de la misa de acción de gracias por la beatificación de Juan Pablo II, y he conocido la noticia de los acontecimientos ocurridos en Lorca (Murcia), este 11 de mayo de 2011, mi pésame a los familiares de las victimas, y para los heridos y damnificados mi solidaridad y apoyo.

    He hablado con servicios operativos de rescate y emergencias en la zona y me confirman los datos, pero me comunican que la población se encuentra tranquila, y bien atendida. Gracias a todas esas personas que bien por profesionalidad, fuera de su horario laboral , y todos los voluntarios.

Gracias y esperemos que la situación se normalice.
Miguel Ángel de la Torre Vallejo

miércoles, 11 de mayo de 2011

Segunda catequesis sobre la oración

BENEDICTO XVI




AUDIENCIA GENERAL



Plaza de San Pedro

Miércoles 11 de mayo de 2011

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy quiero continuar la reflexión sobre la oración como algo intrínseco al hombre. Es verdad que Dios parece fuera del horizonte de muchos, pero al mismo tiempo, se ve un despertar del sentido religioso, que no ha desaparecido por más que tantos lo vaticinaban. Y es que el hombre, a pesar de haber perdido la semejanza con Dios por el pecado, conserva el deseo de Aquél que lo llama a la existencia. Todas la religiones testimonian esa búsqueda fundamental. Por eso no hay ninguna gran civilización que no haya sido religiosa. El hombre ha sido creado por Dios y para Dios. Tiene su imagen impresa en su ser y por eso anhela la luz que le permite responder al sentido profundo de la existencia, una respuesta que no está en las ciencias empíricas. Así, la oración es “expresión del deseo que el hombre tiene de Dios”. No una mera fórmula, sino una actitud, un estar delante de Dios. Radicada en lo más profundo de cada uno, es el lugar de la gratuidad, de la tensión hacia lo Inefable. Es un desafío, pues en ella el hombre toma conciencia de sí mismo y de su situación ante Dios, se pone de rodillas, incluso físicamente, pero no a la fuerza, como el esclavo, sino espontáneamente, reconociéndose débil y pecador, y dirige su mirada hacía el Misterio con esperanza. Es a la vez un don, pues es ante el Dios que se revela donde la respuesta del hombre se convierte en relación íntima con Él.


* * *

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los jóvenes de Guatapé, Colombia, así como a los grupos provenientes de España, México, Panamá, Argentina y otros países latinoamericanos. Os invito a que entrando en el silencio de vuestro interior aprendáis a reconocer la voz que os llama y os conduce a lo más intimo de vuestro ser, para abriros a Dios, que es Amor Infinito. Muchas gracias.

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/audiences/2011/documents/hf_ben-xvi_aud_20110511_sp.html

Miguel Angel de la Torre Vallejo

domingo, 8 de mayo de 2011

Catequesis sobre la oración, Benedicto XVI 4 de mayo de 2011


BENEDICTO XVI




AUDIENCIA GENERAL



Plaza de San Pedro

Miércoles 4 de mayo de 2011



[Vídeo]



Queridos hermanos y hermanas:

Hoy quiero comenzar una nueva serie de catequesis. Después de las catequesis sobre los Padres de la Iglesia, sobre los grandes teólogos de la Edad Media, y sobre las grandes mujeres, ahora quiero elegir un un tema que nos interesa mucho a todos: es el tema de la oración, de modo específico de la cristiana, es decir, la oración que Jesús nos enseñó y que la Iglesia sigue enseñándonos. De hecho, es en Jesús en quien el hombre se hace capaz de unirse a Dios con la profundidad y la intimidad de la relación de paternidad y de filiación. Por eso, juntamente con los primeros discípulos, nos dirigimos con humilde confianza al Maestro y le pedimos: «Señor, enséñanos a orar» (Lc 11, 1).

En las próximas catequesis, acudiendo a las fuentes de la Sagrada Escritura, la gran tradición de los Padres de la Iglesia, de los maestros de espiritualidad y de la liturgia, queremos aprender a vivir aún más intensamente nuestra relación con el Señor, casi una «escuela de oración». En efecto, sabemos bien que la oración no se debe dar por descontada: hace falta aprender a orar, casi adquiriendo siempre de nuevo este arte; incluso quienes van muy adelantados en la vida espiritual sienten siempre la necesidad de entrar en la escuela de Jesús para aprender a orar con autenticidad. La primera lección nos la da el Señor con su ejemplo. Los Evangelios nos describen a Jesús en diálogo íntimo y constante con el Padre: es una comunión profunda de aquel que vino al mundo no para hacer su voluntad, sino la del Padre que lo envió para la salvación del hombre.



En esta primera catequesis, como introducción, quiero proponer algunos ejemplos de oración presentes en las antiguas culturas, para poner de relieve cómo, prácticamente siempre y por doquier, se han dirigido a Dios.



Comienzo por el antiguo Egipto, como ejemplo. Allí un hombre ciego, pidiendo a la divinidad que le restituyera la vista, atestigua algo universalmente humano, como es la pura y sencilla oración de petición hecha por quien se encuentra en medio del sufrimiento, y este hombre reza: «Mi corazón desea verte... Tú que me has hecho ver las tinieblas, crea la luz para mí. Que yo te vea. Inclina hacia mí tu rostro amado» (A. Barucq – F. Daumas, Hymnes et prières de l’Egypte ancienne, París 1980, trad. it. en Preghiere dell’umanità, Brescia 1993, p. 30). «Que yo te vea»: aquí está el núcleo de la oración.



En las religiones de Mesopotamia dominaba un sentido de culpa arcano y paralizador, pero no carecía de esperanza de rescate y liberación por parte de Dios. Así podemos apreciar esta súplica de un creyente de aquellos antiguos cultos, que dice así: «Oh Dios, que eres indulgente incluso en la culpa más grave, absuelve mi pecado... Mira, Señor, a tu siervo agotado, y sopla tu aliento sobre él: perdónalo sin dilación. Aligera tu castigo severo. Haz que yo, liberado de los lazos, vuelva a respirar; rompe mi cadena, líbrame de las ataduras» (M.-J. Seux, Hymnes et prières aux Dieux de Babylone et d’Assyrie, París 1976, trad. it. en Preghiere dell’umanità, op. cit., p. 37). Estas expresiones demuestran que el hombre, en su búsqueda de Dios, ha intuido, aunque sea confusamente, por una parte su culpa y, por otra, aspectos de misericordia y de bondad divina.



En el seno de la religión pagana de la antigua Grecia se produce una evolución muy significativa: las oraciones, aunque siguen invocando la ayuda divina para obtener el favor celestial en todas las circunstancias de la vida diaria y para conseguir beneficios materiales, se orientan progresivamente hacia peticiones más desinteresadas, que permiten al hombre creyente profundizar su relación con Dios y ser mejor. Por ejemplo, el gran filósofo Platón refiere una oración de su maestro, Sócrates, considerado con razón uno de los fundadores del pensamiento occidental. Sócrates rezaba así: «Haz que yo sea bello por dentro; que yo considere rico a quien es sabio y que sólo posea el dinero que puede tomar y llevar el sabio. No pido más» (Opere I. Fedro 279c, trad. it. P. Pucci, Bari 1966). Quisiera ser sobre todo bello por dentro y sabio, y no rico de dinero.



En esas excelsas obras maestras de la literatura de todos los tiempos que son las tragedias griegas, todavía hoy, después de veinticinco siglos, leídas, meditadas y representadas, se encuentran oraciones que expresan el deseo de conocer a Dios y de adorar su majestad. Una de ellas reza así: «Oh Zeus, soporte de la tierra y que sobre la tierra tienes tu asiento, ser inescrutable, quienquiera que tú seas —ya necesidad de la naturaleza o mente de los hombres—, a ti dirijo mis súplicas. Pues conduces todo lo mortal conforme a la justicia por caminos silenciosos» (Eurípides, Las Troyanas, 884-886, trad. it. G. Mancini, en Preghiere dell’umanità, op. cit., p. 54). Dios permanece un poco oculto, y aún así el hombre conoce a este Dios desconocido y reza a aquel que guía los caminos de la tierra.



También entre los romanos, que constituyeron el gran imperio en el que nació y se difundió en gran parte el cristianismo de los orígenes, la oración, aun asociada a una concepción utilitarista y fundamentalmente vinculada a la petición de protección divina sobre la vida de la comunidad civil, se abre a veces a invocaciones admirables por el fervor de la piedad personal, que se transforma en alabanza y acción de gracias. Lo atestigua un autor del África romana del siglo ii después de Cristo, Apuleyo. En sus escritos manifiesta la insatisfacción de los contemporáneos respecto a la religión tradicional y el deseo de una relación más auténtica con Dios. En su obra maestra, titulada Las metamorfosis, un creyente se dirige a una divinidad femenina con estas palabras: «Tú sí eres santa; tú eres en todo tiempo salvadora de la especie humana; tú, en tu generosidad, prestas siempre ayuda a los mortales; tú ofreces a los miserables en dificultades el dulce afecto que puede tener una madre. Ni día ni noche ni instante alguno, por breve que sea, pasa sin que tú lo colmes de tus beneficios» (Apuleyo de Madaura, Metamorfosis IX, 25, trad. it. C. Annaratone, en Preghiere dell’umanità, op. cit., p. 79).



En ese mismo tiempo, el emperador Marco Aurelio —que también era filósofo pensador de la condición humana— afirma la necesidad de rezar para entablar una cooperación provechosa entre acción divina y acción humana. En su obra Recuerdos escribe: «¿Quién te ha dicho que los dioses no nos ayudan incluso en lo que depende de nosotros? Comienza, por tanto, a rezarles y verás» (Dictionnaire de spiritualitè XII/2, col. 2213). Este consejo del emperador filósofo fue puesto en práctica efectivamente por innumerables generaciones de hombres antes de Cristo, demostrando así que la vida humana sin la oración, que abre nuestra existencia al misterio de Dios, queda privada de sentido y de referencia. De hecho, en toda oración se expresa siempre la verdad de la criatura humana, que por una parte experimenta debilidad e indigencia, y por eso pide ayuda al cielo, y por otra está dotada de una dignidad extraordinaria, porque, preparándose a acoger la Revelación divina, se descubre capaz de entrar en comunión con Dios.



Queridos amigos, en estos ejemplos de oraciones de las diversas épocas y civilizaciones se constata la conciencia que tiene el ser humano de su condición de criatura y de su dependencia de Otro superior a él y fuente de todo bien. El hombre de todos los tiempos reza porque no puede menos de preguntarse cuál es el sentido de su existencia, que permanece oscuro y desalentador si no se pone en relación con el misterio de Dios y de su designio sobre el mundo. La vida humana es un entrelazamiento de bien y mal, de sufrimiento inmerecido y de alegría y belleza, que de modo espontáneo e irresistible nos impulsa a pedir a Dios aquella luz y aquella fuerza interiores que nos socorran en la tierra y abran una esperanza que vaya más allá de los confines de la muerte. Las religiones paganas son una invocación que desde la tierra espera una palabra del cielo. Uno de los últimos grandes filósofos paganos, que vivió ya en plena época cristiana, Proclo de Constantinopla, da voz a esta espera, diciendo: «Inconoscible, nadie te contiene. Todo lo que pensamos te pertenece. De ti vienen nuestros males y nuestros bienes. De ti dependen todos nuestros anhelos, oh Inefable, a quien nuestras almas sienten presente, elevando a ti un himno de silencio» (Hymni, ed. E. Vogt, Wiesbaden 1957, en Preghiere dell’umanità, op. cit., p. 61).



En los ejemplos de oración de las diversas culturas, que hemos considerado, podemos ver un testimonio de la dimensión religiosa y del deseo de Dios inscrito en el corazón de todo hombre, que tienen su cumplimiento y expresión plena en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. La Revelación, en efecto, purifica y lleva a su plenitud el originario anhelo del hombre a Dios, ofreciéndole, en la oración, la posibilidad de una relación más profunda con el Padre celestial.

Al inicio de nuestro camino «en la escuela de la oración», pidamos pues al Señor que ilumine nuestra mente y nuestro corazón para que la relación con él en la oración sea cada vez más intensa, afectuosa y constante. Digámosle una vez más: «Señor, enséñanos a orar» (Lc 11, 1).


 




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Saludos



Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los formadores y alumnos del Seminario Menor de la Asunción de Santiago de Compostela y a los demás grupos provenientes de España, México y otros países latinoamericanos. Os invito a que experimentando el anhelo de Dios que está en el interior del hombre, pidáis al Señor que ilumine vuestros corazones para que vuestra relación con Él en la oración sea cada vez más intensa. Muchas gracias.


http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/audiences/2011/documents/hf_ben-xvi_aud_20110504_sp.html

Creo que merece la pena seguir estas catequesis, pues nos harán mucho bien a nuestra vida espiritual.

domingo, 1 de mayo de 2011

!Santidad!

Hoy es un día grande en la Iglesia, es el domingo II de Pascua y domingo de la Divina Misericordia, pero también hoy ha sido el día grande en el que la Iglesia ha proclamado beato a Juan Pablo II Papa.

   Cuando aquel sábado 2 de abril de 2005, a las 21:37 horas se apagaba la vida terrena del hoy beato, los fieles congregados en la plaza de San Pedro y los de miles de rincones del mundo, reconocíamos que estábamos ante un santo que acababa de fallecer. En el largo pontificado del Papa, desde el 1978 hasta 2005, no paró de anunciar "no tengáis miedo abrid las puertas a Cristo", "Sed Santos". En estos últimos días, hemos podido contemplar en distintas cadenas de televisión, imágenes y sonidos de su pontificado, curiosamente de plena actualidad a pesar de los años transcurridos, y que una vez más demuestran que la Iglesia camina con paso lento pero firme.

   Pero lo que nos debe de hacer reflexionar, es que casi todos los que vivimos actualmente, hemos conocido a Juan Pablo II, lo hemos visto en alguna ocasión , o en varias, y hemos estado junto a un santo. Hay sacerdotes que fueron ordenados en Valencia en el 1982 y en Sevilla en 1993, han recibido el sacramento del orden de manos de un Beato, de quien está junto a Dios gozando ya de la Pascua eterna, seguro que esta gracia de Dios también es derramada en nuestras comunidades parroquiales, en la persona de estos ordenandos. Hay jóvenes que asistieron a las Jornadas mundiales de la Juventud, Santiago, Roma, Chestokowa (Polonia), Denver, etc, y allí rezarón y celebraron la Eucaristía, pero recibieron el mensaje de Dios en labios del sucesor de Pedro, un mensaje que en la mayoría de las ocasiones, llevó a una conversión de vida , y a un encuentro personal con Cristo.

   Un cambio en el corazón, un cambio buscando la santidad, en lo que hacemos, en el trabajo diario, en el colegio, en la empresa, en la familia, en la comunidad religiosa, en las pequeñas cosas de cada día, es posible la santidad, así nos ha mostrado  el nuevo beato, hasta en el sufrimiento  y en el dolor corporal, sólo debemos estar vueltos a Dios, mostrando a Dios en nuestra vida, así podemos mostrar el verdadero rostro de Cristo al mundo, que tanto lo busca y lo necesita, así daremos gloria y alabanza a Dios, con nuestra vida santa.

    No tengamos miedo, también nosotros estamos llamados a  ser santos.
    Y hoy, una oración para la Archidiócesis de Valencia por el fallecimiento de D Agustín García-Gasco, que se encontraba en Roma para la Beatificación de Juan Pablo II, y allí ha sido llamado a la casa del Padre.

Feliz domingo de la Divina Misericordia.
Miguel Ángel de la Torre Vallejo



Jornada mundial Chestokowa (Polonia) 1991






Jornada mundial Chestokowa (Polonia) 1991

Jornada mundial Chestokowa (Polonia) 1991



Jornada mundial Chestokowa (Polonia) 1991
 

miércoles, 27 de abril de 2011

Lineamenta XIII asamblea plenaria de obispos LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Se ha publicado el 2 de febrero los lineamenta de la Asamblea de Obispos, es hora de aportar nuestra información para que sean recogidas en el documento de trabajo del sínodo, si tienes aportaciones enviala a la Vicaría General de tu diócesis.

El Indice del documento es el siguiente:

Prefacio
Introducción
1. La urgencia de una nueva evangelización
2. El deber de evangelizar
3. Evangelización y discernimiento
4. Evangelizar en el mundo de hoy, a partir de sus desafíos

Preguntas

Primer Capítulo
Tiempo de “nueva evangelización”
5. “Nueva evangelización”. El significado de una definición
6. Los escenarios de la nueva evangelización
7. Como cristianos frente a estos nuevos escenarios
8. “Nueva evangelización” y deseo de espiritualidad
9. Nuevos modos de ser Iglesia
10. Primera evangelización, atención pastoral, nueva evangelización
Preguntas

Segundo Capítulo
Proclamar el Evangelio de Jesucristo.
11. El encuentro y la comunión con Cristo, finalidad de la transmisión de la fe
12. La Iglesia transmite la fe que ella misma vive
13. La Palabra de Dios y la transmisión de la fe
14. La pedagogía de la fe
15. Las Iglesias locales, sujetos de la transmisión
16. Dar razón: el estilo de la proclamación
17. Los frutos de la transmisión de la fe
Preguntas

Tercer Capítulo
Iniciar a la experiencia cristiana
18. La iniciación cristiana, proceso evangelizador
19. El primer anuncio como exigencia de formas nuevas del discurso sobre Dios
20. Iniciar a la fe, educar en la verdad
21. El objetivo de una “ecología de la persona humana”
22. Evangelizadores y educadores en cuanto testigos
Preguntas

Conclusión
23. El fundamento de la “nueva evangelización” en María y en Pentecostés
24. La “nueva evangelización”, visión para la Iglesia de hoy y de mañana
25. La alegría de la evangelización


El documento completo lo encuentras en el siguiente enlace:
http://www.vatican.va/roman_curia/synod/documents/rc_synod_doc_20110202_lineamenta-xiii-assembly_sp.html
Miguel Angel de la Torre Vallejo

lunes, 25 de abril de 2011

Pascua de resurrección

Cirio Pascual 2011
Parroquia San Juan y todos los Santos
Córdoba


Estamos celebrando la Pascua de Resurrección, Cristo ha vencido a la muerte, la luz ha roto la oscuridad. La Iglesia vibra con Cristo resucitado, es una fiesta tan grande que no cabe en un sólo día, que durante toda la octava de pascua se repite "hoy Cristo ha resucitado", es un día en ocho jornadas.

   Si nos hemos preparado esta cuaresma, seguramente hayamos experimentado en nuestras vidas la "gracia" de la resurrección, aquellos pobres sacrificios y negaciones corporales, se habrán tornado en dones de amor de Dios hacia nosotros.

   Es una Pascua especial, esta Pascua, que el próximo domingo fiesta de la Divina Misericordia, verá la Iglesia aumentado el número de los beatos con la incorporación de su Santidad Juan Pablo II, que falleció tras las  primeras vísperas del domingo de la Divina Misericordia, cuya fiesta instauró en su pontificado, y toda la Iglesia universal participará de sus dones que desde el cielo nos procura, y que casi sin darnos cuenta nos llevará a los preparativos finales de la Jornada Mundial de la Juventud, donde seguramente Dios hará maravillas en el corazón de muchos hombres y mujeres.

Exorno Pascual 2011
Parroquia de San Juan Y Todos los Santos
Córdoba
   Es la Pascua de Cristo, quiere dar luz a nuestra vida, aunque veamos oscuridad, aunque sintamos la soledad, la enfermedad, la indiferencia de los demás, Cristo quiere ser nuestra luz.

    Los cristianos tenemos que ser luz para los demás, para los que sufren, para los que se sienten lejos de Dios, para los compañeros de trabajo que viven con angustia, para los que viven sin fe, si estamos llenos de Cristo, lo mostraremos al mundo con nuestra vida, con nuestro testimonio, sin sentir miedo ni temor.

    En esta Pascua miles de niños y niñas recibirán por primera vez a Cristo Eucaristía, para transformar su vida en procesiones del corpus  que lleven al resucitado a todos los rincones. Es tiempo de luz, es tiempo de quitar las tinieblas de nuestros corazones, es tiempo de Santidad.
Miguel Ángel de la Torre Vallejo
Lunes de Pascua 2011
Fiesta de San Marcos Evangelista

sábado, 16 de abril de 2011

Visperas del Domingo de Ramos


Rescatado año 2006

A estas horas comenzamos en la Iglesia la celebración de la semana mayor, la semana en la que celebramos los acontecimientos centrales de nuestra fe; que Cristo ha muerto y ha resucitado, por ti y por mi. Todo un Dios acepta el sufrimiento, la pasión, la cruz , para darnos la Vida y la resurrección.


   En nuestra geografía andaluza, a partir de esta tarde comienzan los desfiles procesionales de las hermandades y cofradías, llevando a la calle la representación de los diferentes misterios de la semana de Pasión. Son días de contemplación plástica en las calles, de oración silenciosa bajo la túnica de la hermandad, de hacer oración con la música, o simplemente con el silencio de la calle bajo el ronco tambor de la hermandad de la Salud.

   Es la semana de la Pasión, corriendo a veces el "riesgo" de perdernos en las calles y olvidarnos de celebrar los momentos fuertes de las celebraciones litúrgicas. Mañana en la procesión de las palmas, donde acompañaremos a Cristo con palmas y ramos de olivo en las manos, "HOSANNA AL HIJO DE DAVID", aclamaremos, como hicimos con Cristo a quien el pueblo recibió en Jerusalén, pero que más tarde gritará "CRUCIFICALO", A "ESE NO, QUEREMOS A BARRABAS".


Hermanad del cerro año 2006

   En el triduo sacro,  el jueves, celebraremos la institución de la Eucaristía, del sacerdocio, y pasaremos las últimas horas con Cristo, para el viernes dejarlo sólo en la cruz, en el silencio en la noche..... sólo con María y el Apóstol Juan....
  Bajo su  providencia, acompañarnos en estas horas de soledad y de vacío, descendiendo hasta lo más profundo de nuestra miseria, porque  allí  un Dios que resucita, que vence a la muerte, que saca de nosotros todo lo viejo para hacerlo nuevo, que como a la Verónica miraba camino del calvario impregnaba su faz en la tela, quiere impregnar su corazón resucitado en el nuestro, y cambiar nuestra vida y nuestro corazón..

   Aprovechemos estos días espiritualmente, que Dios sale a nuestro encuentro y ahora te puede tocar a ti.
Miguel Ángel de la Torre Vallejo


viernes, 15 de abril de 2011