sábado, 31 de julio de 2010

Dios no cierra por vacaciones

Es 31 de Julio, se acaba uno de los meses fuertes de veraneo y comienza otro, parece que es la hora del relevo en el descanso merecido tras una año de trabajo, hasta en la liturgia de las horas les llega el relevo, hoy cambiamos el tomo III por el IV.

   Pero, no debemos de caer en el error de darle descanso a Dios, pues Él, sigue ahí, incluso en verano. El encuentro semanal, la Eucaristía dominical como mínimo, este encuentro cercano tanto con Dios, como con la comunidad cristiana, allí donde estemos, nos da oportunidad a no olvidar nuestro itinerario de amor que Dios ha elegido para cada uno de nosotros.

   Este tiempo es ideal para dedicarle el tiempo a la familia que nos necesita, para encontrarnos con nosotros mismos,  y para volver al amor de Dios, en la contemplación y en la Eucaristía sabiendo que Dios "NO CIERRA POR VACACIONES".

No hay comentarios:

Publicar un comentario